Muchas personas creen que simplemente están cansadas o estresadas.
Pero el cuerpo suele mostrar señales muy claras cuando el sistema nervioso está sobrecargado.
Tomate unos minutos. Leé con calma. Observate con honestidad y sin juzgarte. 🌿
Paso 1 de 5
Prestá atención a cómo está tu cuerpo ahora mismo, mientras leés esto. Sin cambiar nada todavía.
Preguntate:
¿Tenés los hombros tensos o subidos?
¿Tus manos están apretadas?
¿Tus brazos se cruzan sobre el pecho como si te protegieras?
¿Tenés la mandíbula apretada?
¿Tus piernas se mueven o golpean el suelo sin darte cuenta?
¿Te cuesta mantener el cuerpo quieto?
Paso 2 de 5
Durante el día, ¿te pasa algo de esto?
¿Comés y enseguida sentís la panza dura?
¿A veces se te corta el apetito?
¿Algunas comidas te caen mal sin razón clara?
¿Dormís mal o te despertás cansada?
¿Perdés más pelo de lo normal?
¿Tenés dolores de cabeza o migrañas frecuentes?
Paso 3 de 5
Observá cómo reaccionás a tu entorno.
¿Te molestan los ruidos fuertes?
¿Te incomodan las luces intensas?
¿Tu cuerpo se sobresalta con facilidad?
¿Sentís que tu cuerpo está siempre en alerta?
Paso 4 de 5
Parate frente a un espejo. Observá tu postura sin corregirla todavía. Solo mirá.
¿Tu pecho está cerrado o hundido?
¿Tus hombros están adelantados?
¿Tu cuerpo parece estar en posición de protección?
¿Tus puños están apretados?
Anotá lo que observes. Sin juzgarte. 💛
Paso 5 de 5
Ahora prestá atención a tu mente.
¿Pensás constantemente en lo que puede salir mal?
¿Te preocupás por situaciones que todavía no pasaron?
¿Te cuesta dejar de pensar en problemas?
¿Tomás más compromisos de los que podés manejar?
¿Sentís que tu mente nunca descansa?
Lo que esto significa
Es posible que tu cuerpo esté viviendo en estado de ansiedad o sobrecarga mental.
Cuando la mente está en alerta constante, el cuerpo también se mantiene en tensión. Esto puede afectar:
😴
El sueño
🫃
La digestión
🧠
La concentración
💛
El bienestar emocional
🌿
Muchas veces se instala en el cuerpo.
Aprender a calmar la mente también ayuda a que el cuerpo recupere equilibrio.
¿Estás dispuesta a aprender a calmar tu mente?
¿Estás dispuesta a regalarte unos minutos de pausa cada día?
Si tu respuesta es sí, este puede ser un buen momento para empezar. 💛
Espero que esta autoevaluación te haya ayudado a observarte con más conciencia y sin juzgarte.
Si esto resonó con vos y sentís que querés aprender a calmar tu mente, creé el curso Aprender a Meditar — para acompañarte paso a paso, incluso si nunca meditaste antes.
Conocé el curso acá →Con amor,
Patri Ramos